Un método útil es la comparación de la altura del blanco (o de objetos cercanos) a su tamaño en una mira telescópica calibrada por puntos, o tomando la distancia conocida y utilizar una cierta clase de medida para determinar la distancia adicional.
Para determinar la distancia al blanco sin un medidor láser, el francotirador debe utilizar una recta de puntos en miliradianes (mil) para encontrar con exactitud el alcance. Los puntos mil se usan como una regla de cálculo para medir la altura del objetivo, y conociendo esta altura, el alcance es calculado.
A grandes distancias, la caída de la bala por la gravedad tiene un papel importante. El efecto puede ser estimado desde una carta que puede ser memorizada o pegada en el rifle, aunque algunas miras telescópicas vienen con un sistema de compensación que sólo requiere que el alcance sea reajustado. Estos sistemas ajustan tanto a una clase específica de rifle como a la clase de munición utilizada.
Disparar en una posición alta o baja puede requerir más ajustes debido a los efectos de la gravedad. El viento también influye y se suele utilizar la inclinación de objetos al viento para determinar la velocidad y dirección y apuntar correctamente.
Para objetivos en movimiento, el punto del blanco se sitúa en la parte frontal. Esto se conoce como "conducir al blanco", donde la cantidad de conducción depende de la velocidad y el ángulo del blanco. Conocer con anticipación la conducta del objetivo es necesario para realizar un disparo con precisión.
