Los países tienen distintas doctrinas militares con respecto a los francotiradores en unidades militares, escenarios y tácticas. Generalmente, la meta de un francotirador en guerra es reducir la capacidad de lucha del enemigo abatiendo un número pequeño de blancos importantes, como son los oficiales.
Las doctrinas militares soviéticas y derivadas incluyen pelotones de francotiradores que suelen ser denominados "tiradores de élite" o "infantería asignada". Esto es porque su habilidad se perdió entre las tropas ordinarias cuando los fusiles de asalto empezaron a ser utilizados.
Los francotiradores del Reino Unido, Estados Unidos y doctrinas derivadas tienen desplegados a equipos de dos hombres que consiste en un francotirador y un observador. Ambos tienen diferentes funciones y por lo tanto su asignación corresponde a sus habilidades, pero es una práctica común que se intercambien los papeles para evitar la fatiga ocular.
Las misiones típicas incluyen reconocimiento, vigilancia, tareas contra francotiradores enemigos, eliminar comandantes enemigos, seleccionar objetivos de oportunidad e incluso eliminar equipo militar, lo que requiere el uso de rifles de grandes calibres como el .50 BMG y el .338 Magnum. Recientemente se ha demostrado que los francotiradores son útiles en las fuerzas estadounidenses y británicas en la guerra de Iraq como fuego de apoyo para cubrir el movimiento de tropas, especialmente en zonas urbanas.
En las Guerras Yugoslavas, como en el sitio de Beirut, el término "francotirador" hacía referencia a soldados que aterrorizaban a civiles. Durante el sitio de Sarajevo, la calle principal de la ciudad se conoció como la Avenida de los Francotiradores, donde éstos hirieron a 1.030 personas y mataron a 225 personas.
